Diseñado para cumplir con los estándares exigidos en licitaciones privadas. Pensado para constructoras que se toman en serio su documentación.
Protege tu inversión con un registro impecable, rápido y desde el celular.
Una vez firmado un folio, nadie puede borrar ni cambiar lo escrito. Es tu respaldo legal definitivo ante cualquier problema.
Cada firma sella el documento con seguridad extrema. Si alguien intenta hacer trampa, el sistema te avisa de inmediato.
Al terminar, generas un PDF oficial que no se puede editar. Listo para entregar, cobrar y olvidarte de dolores de cabeza.
Firma con el dedo, sube fotos desde el celular y anota todo directamente en la obra, aunque la conexión a internet sea lenta.
Da acceso solo a quienes necesites. Cada contratista ve solo sus tareas, pero tú mantienes la visión y el control total.
Cada anotación registra quién la hizo, cuándo y desde dónde. Cero excusas cuando hay que buscar a los responsables.
Cómo funciona
Crea tu proyecto, invita a tu equipo y configura permisos en minutos. Sin agendamientos, sin implementación.
Registra folios, adjunta fotos, firma digitalmente desde cualquier dispositivo. Todo queda sellado e inamovible.
Al finalizar la obra, genera el PDF oficial de cierre. Un documento único, verificable y listo para cualquier auditoría.
La diferencia técnica
Otros sistemas bloquean el campo en la interfaz. Aquí, la protección está en la base de datos — nadie puede alterar un folio firmado, ni el administrador.
El hash de cada folio incorpora el hash del anterior. Si alguien alterara cualquier entrada, toda la cadena posterior lo detectaría.
Cada organización opera en un entorno completamente separado a nivel de base de datos. La información de una obra no es accesible por otra empresa, nunca.
Cada folio registra quién lo escribió, quién lo firmó y cuándo. Sin ambigüedades ante un tribunal o una inspección.
Agregamos las especificaciones técnicas del sistema de AegisX en nuestras bases de licitación. Desde entonces, las propuestas que recibimos tienen el nivel que buscábamos.
Sin agendamientos. Sin implementación. Sin excusas.
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